Mundo ficciónIniciar sesiónSus labios se deslizaron suavemente por la tersa piel de Victoria, saboreando cada uno de los pequeños jadeos y gemidos que salían de los gruesos labios de la mujer rubia. Danilo sonrió ligeramente al sentirla temblar bajo su cuerpo. Gimiendo con timidez cada vez que él embestía con fuerza su cuerpo.
—Danilo—jadeó Victoria con fuerza, empujándolo con fuerza cuando la puerta de su departamento se escuchó abrirse.







