Ellie
Quedarse en la cama se estaba haciendo increíblemente aburrido. Ellie no sabía cuánto tiempo más iba a ser capaz de tolerarlo. Por suerte, el médico de la manada la había autorizado a levantarse una vez que pudiera demostrar que era capaz de mantener el equilibrio mientras caminaba hacia el baño y, que era lo suficientemente fuerte como para caminar esa distancia por sí misma sin tener que detenerse, o sin agotarse.
Acababa de terminar de comer cuando Sarah, la curandera de la manada,