Ellie
—¿Cómo estás, cielo? —llamó su padre cuando se reunió con él en el claro donde se celebraría la primera prueba. Estaba rebosante de emoción mientras le rodeaba el cuello con el brazo—. ¿Te puedes creer que por fin haya llegado?
—Todo se ve muy bien, papá —comentó ella, devolviéndole el abrazo. Estaba claro que estaba orgulloso de lo que había montado y había hecho un buen trabajo. Las gradas estaban repletas de gente dispuesta a ver el primer evento, el lanzamiento de troncos, como lo