Este apartamento, que para ellos esta cerquita del cielo, brindó a Helena y Thomas la posibilidad de compartir en él sus encuentros amorosos, convirtiéndolo en su nido de amor. Thomas, se levantó de la cama y buscó en el closet de la habitación un juego de llaves, el cual entregó a ella, diciéndole:
—Amor, este juego de llaves es del apartamento, no quiero que lo saques de tu bolsa, siempre lo debes cargar, aquí nos vamos a encontrar para perdernos del mundo. Estamos protegidos de cualquier int