Capítulo 28 Cumpleaños.
Florencia:
Un minuto de silencio floto en la sala en ese momento, hasta que por fin Alexander hablo.
— Te puedo pedir un favor? — Me di cuenta de que el no contestaría mi pregunta, por lo que no insistí.
— Claro, dime.
— ¿Puedes cantar un tema en mi fiesta de cumpleaños? — Eso me hizo reír, la cara que puso era un poema, podía ver que sentía pena al pedirme tal cosa.
— Si, por supuesto Alexander, no debes ni preguntarlo, amo cantar, lo hare con mucho gusto.
En los días siguientes Amara me mantu