Mientras tanto, en la cocina de Dayane, Helena preparó caipiriñas e intercambió sensuales mensajes con Sabriel.
"Hola niña, ¿te has reconciliado con tu amiga?"
"Sí, todo salió bien gracias"
"¿Puedo verte mañana?"
"Sí, más tarde en la tarde. Te lo haré saber."
"¡Está bien, prepárate!"
"¿Para que?"
"Te pillaré"
Helena se rió:
"ok, buenas noches. Besos mi amor"
"Ok, duerme bien y sueña conmigo mi preciosa! ¡Te quiero mucho!"
Y volvió toda atrevida con las caipiriñas, en compañía de sus a