PUNTO DE VISTA DE TERESA**
Me desperté con Sofia abriendo las cortinas de par en par y anunciando a todo volumen:
—¡ES EL DÍA DE LA BODA!
Gemí y me tapé la cabeza con la almohada.
—¿Qué hora es?
—¡Las siete de la mañana! ¡Y tenemos un millón de cosas que hacer! El equipo de peinado y maquilla