No este… este desastre apasionado que Rafael creía querer con Teresa.
—Tú lo entenderías —le dije al aire, al recuerdo de mi difunto esposo—. Sabrías que estoy haciendo lo correcto. Protegiendo a Rafael. Protegiendo nuestro legado.
El silencio que me respondió se sintió como un juicio.
Me aparté