Punto de vista de Lucía:
Papá me envuelve en un abrazo grande y me aprieta fuerte.
«Ella no te odia. Nunca podría odiarte. Eres increíble y maravillosa y cualquiera que no lo vea se está perdiendo algo.»
«Entonces, ¿por qué…?»
«Porque los adultos a veces cometemos errores», dice papá contra mi