Jules:
Para cuando la villa se calmó, el escándalo ya había traspasado sus muros. Agradecí mucho poder volver a su habitación sin que nadie me interrumpiera y sin intentar seguir a Samantha.
Pero el vídeo se había difundido por todas las redes sociales. Y el nombre de Audrey era tendencia junto al mío y al de Victoria. Las páginas de negocios debatían si la empresa de Devon se tambalearía. Desconocidos que nunca la habían visto decidían qué clase de mujer era. Y la insultaban en todas partes.
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