—¿Están dispuestos a unirse a Vitalis Farmacéutica?— preguntó Christian con una sonrisa amigable.
—Presidente González, agradecemos su amabilidad, pero mi hermano y yo hemos decidido no considerar unirnos a Vitalis Farmacéutica por ahora—rechazó Matías de manera educada.
—¿Qué?— exclamó Christian. —¿Todavía no están dispuestos a unirse a Vitalis Farmacéutica?
La sonrisa en los labios de Christian se congeló y quedó perplejo. Ni en sus sueños hubiera imaginado que, a pesar de ofrecerles la precia