Gonzalo reveló su objetivo. Aunque sabía que las placas de los autos podrían ser falsas, decidió proporcionarle a Christian las placas de varios autos, con la esperanza de que Christian y la familia Castro pudieran encontrar alguna pista útil.
—Está bien, haré todo lo posible—asintió Christian, tomando un papel y un bolígrafo para anotar las placas proporcionadas por Gonzalo.
Después de que ambos colgaron el teléfono, Lucía no pudo evitar preguntar: —Christian, ¿qué pasa? Tu semblante es muy gra