Lucía estaba furiosa y antes de que pudiera terminar de hablar, Christian la interrumpió.
—Lucía, no te preocupes. No me importa alguien como él en el período intermedio del elixir dorado—dijo Christian con indiferencia.
—¡Qué gran arrogancia!— exclamó Lucía.
—Chico, si quieres morir, ¡lo haré realidad!— gritó Víctor enfurecido. Lanzó un puñetazo con una fuerza suficiente para romper una roca, directo hacia la cara de Christian.
—¡El que va a morir eres tú!— despreció Christian. Decidió ignorar