Lucía no pudo evitar soltar un gemido lastimero. La cabeza de Christian estalló como un zumbido, sintiéndose al borde de la locura. Los suaves y maravillosos contactos de las piernas enfundadas en medias de Lucía, combinados con los delicados gemidos de su voz celestial, estimulaban profundamente su vulnerable alma. En ese momento, una oleada de sangre caliente y un impulso nunca antes experimentado se apoderaron de su pecho.
¡Ring, ring, ring! En ese preciso momento, el sonido urgente de su tel