—¡Sígueme!
Christian sabía que la situación era urgente y no tenía tiempo que perder. Sin más, la levantó en brazos, como una princesa, y se dirigió rápidamente hacia el centro de la reunión de espíritus.
Al entrar en la reunión de espíritus, Christian colocó suavemente a Lucía junto al centro, indicándole que se sentara en el césped. Luego, sacó una aguja de plata y realizó la técnica de la —Seis Agujas del Destino Celestial—insertando las agujas una a una alrededor del pecho y el abdomen de Lu