En este momento, aparte de Daniel, la pareja Alejandro y María también estaban sentados a su lado en el salón. Alejandro miraba fríamente a Christian debido a lo que había sucedido en la villa, por lo que no tenía una buena impresión de él. En cambio, Daniel era muy amable y ordenó al personal que le sirviera té y agua sin ningún desprecio ni descuido.
—Abuelo, permítame presentarle a Christian. Él me salvó anoche...— Carmen explicó detalladamente lo ocurrido.
—Christian, estamos muy agradecidos