Carmen se sintió preocupada al saber que la intención del otro no era buena y además, estar en medio de la montaña no era seguro. Rápidamente agarró el brazo de Christian y corrieron hacia la cima.
Pero debido a su prisa, resbaló y tropezó con los escalones de piedra cayendo hacia abajo.
—Carmen, ¡ten cuidado!—
Christian se sorprendió mucho pero gracias a sus reflejos rápidos logró sujetarla por la cintura y sostenerla firmemente en sus brazos.
—¡Duele tanto...!—
Carmen gritó de dolor ya que hab