Alejandro explicó su motivo para venir. Él asumiría el cargo de jefe de la familia, y eso era un gran acontecimiento para la familia. Carmen era su hija, y si ella permanecía encerrada en la habitación sin aparecer, sería un tanto inapropiado.
—No iré. Lo dije antes, ¡nunca aceptaré casarme con Valenciano!— Carmen respondió fríamente. Aunque sabía que su oposición no serviría de nada y que nadie se preocuparía por sus sentimientos, su actitud seguía siendo firme.
—Pero, ¿por qué insistes tanto e