Daniel miró con una expresión fría.
—¿Christian?—preguntó.
—Viejo tonto, ¿no tienes un poco de vergüenza?—respondió Fernando burlonamente. —La familia López expulsó a Christian con rencor, y tú mismo me prometiste que ayudarías a contener el poder de la familia Castro para eliminar a Christian por completo.
—Y ahora, ¿esperas que él te vengue?—continuó Fernando con una mirada de desprecio. —¡Realmente no tienes vergüenza!
Fernando tenía una sonrisa burlona en su rostro, casi perdió el control de