—¡Bien, muy bien!
—¡El cielo tiene ojos, finalmente Calvo, el malhechor, ha muerto!
—¡Nuestra gran enemistad ha sido finalmente vengada!
Al presenciar esta escena, Jordi y Agustín no pudieron contener su emoción y lágrimas de alegría, y se rieron a carcajadas.
Calvo había sido responsable de la muerte de los familiares de ambos, y su odio hacia él era inmenso.
Ahora, Christian había acabado con Calvo, vengando así años de dolor y rencor.
Su emoción y felicidad eran palpables.
Por supuesto, no er