—¡Ah, ya entiendo!
Después de escuchar la explicación de Agustín, Christian y Jordi de repente comprendieron, entendiendo por qué Agustín se resistía a unirse a Vitalis Farmacéutica.
Especialmente Christian, al darse cuenta de que Agustín no estaba faltando a su palabra, su expresión se suavizó considerablemente.
—Agustín, no tienes por qué preocuparte. Calvo no es más que un simple matón. ¡No podrá conmigo! —dijo Christian con una sonrisa leve, sin preocuparse por Calvo en absoluto.
—¿Es verdad