—¡Sin vergüenza!
—¡Realmente son demasiado sin vergüenza!
Al escuchar a Amadeo y al señor Báez tergiversar la verdad, atribuyendo toda la responsabilidad a Christian, Fermín y los demás se enfurecieron.
Sin embargo, las pruebas estaban frente a ellos: Carmen estaba a salvo, pero la herida de Amalio era grave.
Cualquiera podía ver que Amalio era la víctima.
Incluso si querían defender a Christian, no sabían qué decir.
—Señores, la situación no es así.
Carmen se puso ansiosa, quería explicar la ve