Aprovechando la oportunidad, Herminio dio grandes zancadas y se acercó rápidamente a Néstor.
Entonces, extendió la mano y lo levantó del suelo.
Acto seguido, llevó a Néstor frente a el señor Gil, Kevin y los demás, arrojándolo al suelo en un estado lamentable.
—Kevin, he capturado a este vil Néstor por ti. Ahora, decide qué hacer con él —dijo Herminio.
—Sí, gracias —respondió Kevin, sintiéndose aliviado.
—Kevin, ¿qué ha pasado realmente? —preguntó el señor Gil con expresión de sorpresa e incerti