—Christian, ¡esto es un premio para ti!
—No solo me has enseñado una técnica suprema de nivel del cielo, sino que también te has esforzado mucho para ayudarme a mejorar mi cultivo junto a Clara y las demás.
—No sé cómo agradecerte.
—Puedes considerar este beso como el agradecimiento de esta señorita —dijo Andrea con gracia, aunque su rostro estaba ligeramente ruborizado.
Después de tanto tiempo juntos, la figura imponente y protectora de Christian, así como su ayuda constante a ella y a Clara, y