En el patio.
Con todo listo, Christian se acercó al frente del horno alquímico, preparándose para encenderlo y comenzar el proceso alquímico.
Carmen y las otras tres mujeres lo seguían de cerca, listas para ayudar.
—Carmen, es posible que la compañía necesite que ustedes supervisen todo. Ambas pueden ir a la empresa. Con Clara a mi lado, es suficiente —dijo Christian con una sonrisa.
Para él, la alquimia no era algo difícil. No necesitaba que todas las mujeres se quedaran para ayudar.
—No, me qu