—¡Chaval, eres tú! —Amalio fijó la mirada y, al reconocer la apariencia de Christian, quedó asombrado.
Anteriormente, en el mercado negro, Christian lo había herido cuando intentaba arrebatarle la Perla del Espíritu Puro.
Después de recuperarse de sus heridas, Amalio quería vengarse de Christian, pero desconocía la verdadera identidad y hasta el nombre real de Christian.
Buscar a Christian en la extensa Tierra del Sur parecía una tarea imposible.
Así que decidió contener su resentimiento y dejar