Esa noche, después de que Christian, Carmen y las otras mujeres terminaron su jornada laboral y regresaron a casa, discutieron los asuntos de la empresa mientras cenaban.
—Christian, esta región del sur es vasta y rica en recursos. Las pocas píldoras que refinaste la última vez apenas fueron suficientes para satisfacer la demanda —dijo Lucía sin poder evitarlo—. ¿No deberías empezar a trabajar en la segunda partida de píldoras lo antes posible?
—Sí, también quiero refinar la segunda partida de p