Como si el señor Rivera hubiera percibido su desconcierto, los cinco ancianos de la familia Rivera explicaron con amargura: —Hermano mayor, fuimos derrotados por los expertos de la familia Barquero.
—Así que fue obra de Eustaquio y la gente de la familia Barquero.
El señor Rivera se sorprendió y luego, al desplazar la mirada, notó a Eustaquio no muy lejos de Claudio.
—Jaja, así es, ¡fui yo!
Eustaquio rio a carcajadas y salió elegantemente de entre la multitud.
—Eustaquio, ¿qué significa esto?
El