—Clara, ahora te enseñaré 'El Manual de la Dama Misteriosa', tómatelo en serio —Christian cambió de tema, tratando de aliviar la incómoda atmósfera.
—No puedes hacerlo.
—¿Cómo es posible?
Sin esperar a que las palabras de Christian se asentaran, Andrea fue la primera en expresar su desacuerdo.
—¿Por qué no puedo? —Christian estaba desconcertado, mirando a Andrea con sorpresa.
—¿Qué opinas?
—Cuando te supliqué que me enseñaras la segunda mitad del Manual de la Dama Misteriosa, te negaste rotundam