—Christian, ¿escuchaste? Esta piedra de jade rojo es prácticamente una apuesta segura de pérdida.
—Antes pensaba que tenías una visión aguda al abrir una joya de cuatro colores, pero parece que no es para tanto —se burló Octavio.
—No necesariamente. Tal vez solo tuve suerte y puedo abrir otra joya de calidad superior —Christian respondió con cierta ambigüedad.
Sabe muy poco sobre las apuestas de jade. Su interés en esta piedra de jade rojo se debió principalmente a la pura energía que sintió en