—Octavio, esto es completamente normal, no te preocupes demasiado —dijo Isidora tratando de reconfortarlo.
—Además, esta vez lograste obtener una esmeralda de esta calidad. Tu capacidad para evaluar las gemas sigue siendo muy buena —continuó—. Si es necesario, podemos comprar más piedras de jade de alta calidad y ver si podemos obtener esmeraldas de calidad aún mejor.
Al ver la expresión desanimada de Octavio, Isidora trató de consolarlo de manera adecuada.
—Sí, tienes razón —respondió Octavio,