—¿Quién eres? —al ver la expresión emocionada del hombre de mediana edad, Carmen sintió un salto en su corazón y comenzó a intuir lo que estaba pasando.
—Carmen, ¿verdad? Soy tu tío Germán Rivera —dijo el hombre de mediana edad con la voz entrecortada. Observó cuidadosamente el rostro de Carmen y pareció ver en sus rasgos un reflejo de su difunta hermana Gabriela.
Recordó a su difunta hermana y finalmente ver a su sobrina crecer después de tanto tiempo sin verse. En ese momento, sus ojos se llen