—¡Christian, eres tú! —Domingo y Lucía, en el escenario, se sorprendieron al ver a Christian aparecer de repente. Lucía, en particular, se frotó los ojos, casi sin creer lo que veía.
Según ella sabía, Christian debería estar ocupado manejando los asuntos de la sucursal en Valencia en ese momento. Sin embargo, no podía creer que Christian apareciera de la nada, un milagro ante sus ojos.
—¿Qué está haciendo ese Christian aquí?
—Con esa actitud tan imponente, ¿no vendrá a causar problemas?
Los nume