El señor Castro y todos los miembros de la familia Castro quedaron atónitos al escuchar estas palabras.
—Lucía, ¿cómo puedes aceptar la propuesta de matrimonio de la familia Ortiz, sabiendo que son tan ambiciosos? —exclamó el señor Castro—. No estoy de acuerdo con esto —protestó Marcos, ansioso.
—Sí —agregó Hugo, furioso—. Lucía, no puedes hacerlo, esto arruinará tu vida.
—Papá, hermano, por favor, no digan más —respondió Lucía con firmeza—. Como miembro de la familia Castro, no puedo quedarme d