¡A menos que ocurra un milagro!
—¿Un huérfano como él se atreve a pensar que puede vencer a mi padre?
—¡Es una completa broma!
Justo en ese momento, una risa fría resonó abruptamente. Valenciano lideraba a más de una docena de expertos de la familia Medina, su presencia arrolladora como un arco iris, irrumpió en la sala con gran estruendo.
—¡Valenciano, eres tú!
—¿Qué estás haciendo aquí?
Alejandro quedó sorprendido y, sin pensarlo más, dejó de lado el asunto de Christian engañando a Carmen. Dio