Alessandro conectó la mirada con la de su esposa, la felicidad y emoción de tenerla nuevamente frente a él no le permitió comprender lo que estaba sucediendo, tan solo quería que ella llegara hasta sus brazos, fundirse en un caluroso beso y sentir que nuevamente eran uno solo.
—¡Quiero el divorcio!, ya no quiero estar unida a usted de ninguna manera, hablaré con mi esposo y le pediré que se haga cargo de recuperar mi libertad —Alessandro se dio golpe contra la realidad.
—Pero ¿qué has dicho?, n