Mientras que Alessandro trataba de sobrevivir en prisión, Sophia estaba en las manos de un hombre bastante peligroso, James al estar siendo presionado por Paolo debía moverse más rápido de lo que pretendía hacerlo.
—Amor, baja que la cena ya está lista —dijo James y al instante Sophia bajó.
James quedó sorprendida al anotar la ridícula manera en la que ella se encontraba vestida, trato de disimular para no burlarse frente a ella.
—Por favor cariño acércate y toma asiento —pidió James con un to