Ingenuidad.
Días más tarde.
Luego de aquella declaración de amor, Sophia todas las noches esperaba ansiosa que Alessandro regresara a la habitación, más que intimidad le brindaba compañía, cariño y afecto como ninguna otra mujer antes lo había hecho.
Él disfrutaba de aquella compañía, pero aún así a largas horas de la noche Sophia se dirigía a su habitación dándole espacio a aquello que le hacía perder la cabeza.
Mientras que ella se esforzaba en brindar sonrisas y miradas tiernas, él continuaba siendo fr