Alessandro regresó a largas horas de la noche, en su rostro traía una sonrisa, algo que no era particular en él, como de costumbre ingresó al estudio, dejó su maletín y luego se dirigió a la habitación principal, al observar aquella caja decorada su sonrisa se pronunció aún más, fue directo a ella y de inmediato la abrió.
Aquellos regalos fueron mejores que haber recibido un auto último modelo, no era su pasión, pero tomo un chocolate lo destapó y lo llevó a su boca, había sido un largo y pesa