Luego de que Sophia hiciera aquella pregunta, Paolo se quedó estático junto al lado de la licorera, para romper el silencio dio unos largos sorbos a su vaso buscando la respuesta correcta, mientras que Sophia lo fulminaba con la mirada.
—Nunca antes había estado en este lugar, nunca conocí a tu padre, ni creo que lo pueda llegar a conocer, según los rumores afirman que él perdió la vida tiempo atrás —respondió Paolo con tranquilidad mostrándose con expresiones falsas en su rostro.
—¡Mientes!,