Mundo ficciónIniciar sesiónEl cinturón de seguridad se le clavó con fuerza entre los pechos a Reyona cuando pisó a fondo el freno al ver, ya demasiado tarde, a Maxwell de pie en la trayectoria de su coche, que estaba dando marcha atrás. El coche se detuvo con un chirrido, y ella se vio lanzada primero hacia atrás y luego hacia delante. Su corazón dejó de latir por un segundo antes de volver a acelerarse.







