Mundo ficciónIniciar sesiónEn cuanto se marcharon los periodistas, se oyeron vítores en toda la empresa. Reyona acababa de llegar al pie de la escalera que conducía a la planta del ascensor.
Se giró y sonrió mientras todos los que estaban abajo y en la segunda planta salían de sus oficinas y empezaban a aplaudir.
«Sí, sí. Así es. Un apl







