Capítulo 11
Durante la semana, todo estuvo normal en la vida de Lori e Iker.
Seguían almorzando en el mismo restaurante de cada día luego del trabajo, la vida y la monotonía los seguían ahogando como siempre, y no faltaban las escapadas a la guarida de Iker.
Llegó el fin de semana, era un día viernes, Iker, pasó por casa de Lori para ir de viaje a vigilar a Vera. Al menos eso creía ella.
Iker, bajó del auto y tocó el timbre. Guido fue quien atendió.
Muy amigablemente lo saluda y le da un apretó