Capítulo 34 – el talón de Aquiles de Dante.
–¿Realmente debo ponerme esto? – Emma salió del camerino con la tanga en la mano.
Mathew tuvo ganas de reírse cuando la vio con las mejillas todas coloradas, tal parecía que Emma era tan inocente como se veía. A pesar de eso, el hombre contuvo la risa para no incomodarla, él más que nadie sabía de la importancia que tenía la confianza en una relación de modelo y fotógrafo.
–Si, Emma, nuestra próxima campaña es de ropa interior, y estamos buscando a las chicas adecuadas.
Emma volvió a ver la t