Capítulo 145 – pidiendo disculpas.
Dante estuvo atento a que Emma realmente comiera, la verdad era que no le gustaba el aspecto que veía en la mujer, a pesar de su rostro sonrosado y los pocos kilos que había ganado, seguía estando presente aquella debilidad y palidez que al hombre le preocupaba, lo que menos deseaba era que su esposa o bebé estuvieran en peligro por las negligencias de Emma.
–¿Cuándo tienes la próxima cita médica? – cuestionó Dante.
Emma masticó con tranquilidad aquel bocado que se acababa de llevar a la boca