Capítulo 102 – la esposa de Dante Neville.
–Gracias por cuidar de mí, Dante, pero no es necesario que sigas haciendo esto, ya me siento mucho mejor – dijo la chica.
Desde la tarde anterior en que Dante se dio cuenta de que su esposa estaba vomitando y tenía un aspecto enfermizo, el hombre no había dejado de mimarla, consentirla y cuidarla, Emma se veía un poco paliducha, probablemente era producto de su mala alimentación, pensaba el hombre, quien se había encargado de llevarle comida a los tiempos adecuados.
–Tú tienes cosas que hacer