Sloane
Aquella imagen me golpeó como un puñetazo en el corazón.
Sus manos —la de Hunter en la curva de la cadera de una de las mujeres, los dedos de Logan extendidos de forma posesiva sobre la cintura de otra, el brazo de Dean rodeando con naturalidad a una tercera— parecían demasiado a gusto. Las mujeres eran preciosas. Llevaban el pelo liso y vestidos de diseño. Se reían de algo que había dicho Logan, y una de ellas echó la cabeza hacia atrás. Los trillizos tenían todo el aspecto de los homb