Capítulo 148: Todo pasando.
— Adelante. — dijo Leonardo con seriedad mientras se sentía morir de felicidad por dentro.
— Señor Prego, disculpe mi insistencia por verlo hoy, pero necesito su ayuda, tuve que escabullirme de su secretaria que no me dejaba pasar. — dijo un hombre en un fino traje que se veía visiblemente afectado.
— ¿Quién es usted? — cuestionó Leonardo que no conocía para nada a ese hombre.
— Oh, lo lamento mucho señor Prego, mi nombre es Raúl Caballero, fui el abogado en quien el honorable Eliezer Urriaga más confío…soy la persona que tiene en su poder el paradero del testamento secreto de la señora Urriaga, y mi vida corre peligro. —
— ¿Qué es lo que dice? — cuestionó Leonardo que no conocía para nada a ese hombre.
— Oh, lo lamento mucho señor Prego, mi nombre es Raúl Caballero, fui el abogado en quien el honorable Eliezer Urriaga más confío…soy la persona que tiene en su poder el testamento secreto de la señora Urriaga, y como le he dicho mi vida corre peligro…por favor, debe de creerme. —
Leona