Emily no logró sacarle mayor información a la prisionera porque habían entrado a darles de comer, ella como siempre lo mandó hacia un lado mientras el guardia solo rodaba los ojos, para irse. La beta cogió su plato para comer como si tuviera años sin alimentarse, sorprendiendo a Emily quien le ofreció el suyo, pero sabía que era complicado pasarlo, sin caer al suelo antes. Solo miraba hacia el techo, esperando una señal para que este infierno se acabará pronto; ya que sentía que estaba perdiend