Cap. 30
Emily solo se encontraba resignada, cuando volvieron a abrir la puerta para cogerla de las esposas de su mano y soltarla de las cadenas de los pies. Sabían que estaba cansada, no se escaparía o al menos no sola sabiendo que podrían ir por su familia; no solo eso, sino que Emily sabía que no podía irse de allí hasta que hiciera recapacitar a Emma quien se encontraba en el centro de la aldea, en la cancha de lucha esperándola con una gran sonrisa. Emily miró hacia todos lados, dándose cuenta que